Tela de batista: historia y uso en el traje de valenciana

Tela de batista: la historia de la tela que va pegada a la piel

Esta tela lleva el nombre de un hombre que quizá nunca existió. Y aun así, tiene una estatua. De hecho, ha tenido dos.

Cambrai, la ciudad del lino más fino

Cambrai, en el norte de Francia. Desde la Edad Media, sus telares tejían el lino más fino de Europa, con hilos que se hilaban en sótanos húmedos para que no se rompieran de tan delgados. Era una tela tan ligera y tan blanca que necesitaba un nombre propio.

Al principio era de lino. Hoy es de algodón. Pero el nombre, y la leyenda, siguen siendo los mismos.

Baptiste, el tejedor de la leyenda

Cuenta la leyenda que la inventó, en el siglo XIII, un tejedor llamado Baptiste. La tela tomó su nombre: batista. Siglos después, la ciudad le levantó una estatua. Una bomba la destruyó en 1944, y Cambrai volvió a levantarle otra, que sigue hoy en su jardín público.

El problema es que de Baptiste no hay ni rastro. Nadie ha podido demostrar que existiera. Su estatua es casi la única prueba de que alguien creyó en él.

La otra leyenda: la tela del bautizo

Hay otra historia: que era la tela con la que se secaba la cabeza a los niños después del bautismo. De ahí, batista.

Tampoco está probada. Pero dice algo cierto: la batista siempre ha sido la primera tela que toca a alguien. La del bautizo. La de las enaguas. La de la camisa. Siempre pegada a la piel.

El secreto de la batista está en el tejido

Se teje en tafetán, el cruce más sencillo que existe: un hilo por arriba, otro por abajo, una y otra vez. Pero con hilos finísimos y muy apretados.

Por eso es ligera como una pluma y, aun así, aguanta mucho más de lo que parece.

La batista en el traje de valenciana

Y sigue haciendo lo mismo. En el traje de valenciana está en la manteleta sobre los hombros, en las enaguas y como base para bordados de oro y seda.

Es lo primero que se pone una fallera. Antes del brocado. Antes de las joyas.

Batista de algodón en Claudia de L’Horta

En la tienda tenemos batista 100 % algodón en blanco y en crudo. Para enaguas, camisas, ropa de bautizo, pañuelos, ropa de bebé o para la base de tu traje de valenciana.

Ven a tocarla a la tienda de Catarroja. Es de esas telas que se entienden con los dedos.

La primera que te pones, la última que te quitas

Decía Paul Valéry que lo más profundo del ser humano es la piel. Porque todo lo que sentimos empieza ahí.

Por eso importa tanto la tela que va pegada a ella: la primera que te pones y la última que te quitas.

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